Terminología uniforme como factor de éxito, las ventajas para su empresa

Terminología corporativa uniforme

Puede que a usted también le haya llamado la atención este hecho: generalmente, los diferentes departamentos de una empresa utilizan terminologías distintas para los mismos contenidos. Son pocas las empresas que cuentan con un punto central de recopilación de terminología.

Cuando los términos profesionales están desde el principio claramente definidos y establecidos para todos los idiomas corporativos, esto supone un beneficio para todos.

Solo con la ayuda de una base de datos terminológica central se puede asegurar que el personal interno, y también el personal colaborador externo, pueda acceder a la misma información, lo que constituye a su vez un auténtico factor de éxito para la empresa. Descubra por qué.

¿Qué es la terminología?

Por terminología se entiende el conjunto de términos de un determinado campo de especialidad. El uso de la terminología se recoge en guías de terminología y se gestiona por lo general de forma digital, en uno o varios idiomas, mediante bases de datos terminológicas, también llamadas bases terminológicas.

Una guía de terminología no contiene únicamente las reglas de escritura de los nombres y palabras compuestas de uso interno en la empresa, tales como normas para la formación de los nombres, sino que cuenta también con información sobre qué términos se pueden utilizar -o no utilizar- y en qué forma, así como sobre su correspondiente inclusión en la base terminológica.

Además de la terminología general, que puede variar en cierto grado según la empresa, también existe una terminología vinculante definida, llamada nomenclatura, como por ejemplo en la biología, la química, la astronomía o la medicina.

¿Cuáles son las ventajas de la terminología uniforme?

Una vez definido un lenguaje corporativo, se puede poner en formato digital a disposición de todo el personal, tanto interno como externo. Con esta medida, todos los participantes en un proceso utilizan los mismos términos. Semejante gestión de la terminología conlleva a su vez las siguientes ventajas:

Una mejor comunicación

Empleando una terminología uniforme se evitan confusiones o malentendidos en su empresa. De este modo, no solo es más específica la comunicación entre el personal de un mismo departamento, sino también entre distintos departamentos, filiales e incluso entre diferentes idiomas. Al fin y al cabo, una comunicación efectiva es esencial para una empresa.

Textos de mayor calidad

Gracias a una terminología corporativa definida, el personal interno y externo emplea los mismos términos al redactar textos y al traducir dichos textos, no solo dentro de un documento, sino en todo el material redactado dentro de un proyecto, en todo el departamento, en toda la filial, en la empresa al completo. Una utilización coherente de la terminología proporciona por lo tanto una constante alta calidad de los textos.

Lenguaje de marca coherente

Para establecer una determinada imagen comercial se determina previamente todo lo importante: el grupo objetivo, los materiales, el segmento de precios, la paleta de colores. De esta forma se pueden asociar claramente todos los productos a la marca correspondiente. El lenguaje también es un elemento decisivo en este sentido. Una terminología uniforme definida garantiza que su marca comunique en un lenguaje coherente y comprensible que llegue a los clientes y aumente el efecto de reconocimiento.

Documentación técnica uniforme

Puede que una terminología definida no convierta la documentación técnica en un juego de niños, pero la facilita considerablemente. La documentación será más uniforme y en consecuencia más comprensible, pues ya no habrá muchos términos diferentes para una misma cosa, sino solo uno claramente definido. Esto ahorra tiempo al redactar y contribuye además a la comprensión. Con el empleo de una terminología definida también es más fácil crear glosarios para la documentación.

Creación de contenidos más fácil

Una terminología corporativa ayuda asimismo en la creación de contenidos y ahorra tiempo en este sentido. Sus redactores sabrán directamente qué términos deben emplearse y de qué manera, además de conocer las normas de escritura. Gracias a ello, necesitarán menos tiempo para realizar búsquedas y podrán concentrarse directamente en el correspondiente producto o servicio que se desea publicitar. Como consecuencia, sus contenidos son coherentes y comprensibles.

Traducciones optimizadas

También al traducir se cuenta con los términos más importantes ya definidos gracias a la base de datos terminológica. Sus traductores no invertirán un tiempo innecesario para realizar largas búsquedas, sino que dispondrán de reglas claras por las que guiarse. Gracias al trabajo con herramientas TAO (traducción asistida por ordenador) también se ahorran costes, ya que los pasajes de texto idénticos o similares se traducen por un precio inferior. Mejores traducciones a un coste menor: ¡suena fantástico!

Ir sobre seguro en materia legal

Por último: gracias a una terminología corporativa definida se reducen también los problemas legales ya que, por ejemplo, las marcas y términos protegidos no se pueden modificar. La documentación técnica se realiza de un modo coherente y comprensible, de modo que por lo general, tanto la redacción de textos como la traducción son menos propensas a errores.

Una imagen corporativa consistente

Como ve, las ventajas son numerosas si define su terminología corporativa de forma vinculante. Gracias a la terminología definida, todo el personal se comunica entre sí de una forma más efectiva y transmite esta imagen al exterior.

Los distintos departamentos y filiales de su empresa tendrán acceso a la misma información y terminarán empleando el mismo lenguaje. Con ello transmitirá fácilmente una imagen de empresa competente a sus clientes.

Una comunicación efectiva para lograr el éxito de la empresa gracias a una buena gestión terminológica.