Un factor decisivo en la traducción: el público objetivo

Público objetivo en la traducción

Se trata en realidad de algo muy simple: su texto en la lengua de partida A debe ser traducido a la lengua de destino B dentro de un plazo de tiempo establecido. La persona encargada de la traducción no necesita más información, ¿o quizás sí?

Descubra por qué su público objetivo juega un papel decisivo en la traducción y qué ventajas tiene definirlo con precisión previamente.

Definir el público objetivo

Seguro que usted es consciente de esto: es prácticamente imposible dirigirse a todos los clientes potenciales a la vez. Por lo tanto, cada empresa debe definir públicos objetivo. Estos pueden variar en función de los distintos productos o servicios de una empresa: el producto A está pensado para gente joven, que aunque valora la calidad, no está dispuesta a gastar demasiado dinero; el producto B, por el contrario, está pensado para clientes con una situación desahogada que pueden y quieren permitirse un gasto extra.

Si intenta dirigirse a todos los públicos objetivo con un único producto o servicio, no alcanzará a ninguno realmente en la práctica. Por el contrario, con una clientela objetivo claramente definida se puede ajustar la oferta de manera óptima al público objetivo correspondiente.

Exactamente lo mismo se aplica a los textos. Un texto, en el mejor de los casos, se escribe con la vista puesta en un destinatario muy concreto. Su cliente percibe si es la destinataria o el destinatario del mensaje, o si tan solo está intentando alcanzar el mayor número posible de clientes potenciales.

Productos caros, lenguaje formal

El respectivo público objetivo se refleja en el estilo del texto. No sirve de nada que sus textos descriptivos estén redactados de forma demasiado exigente cuando usted gestiona una tienda de moda online en la que ofrece exclusivamente ropa informal para jóvenes inconformistas.

Además del público objetivo, la categoría de precios también juega un papel importante en el estilo del lenguaje. En muchas culturas, los compradores esperan un lenguaje más formal cuando se trata de ofertas de precio más elevado y valoran la seriedad. Precisamente en los productos caros, los clientes prefieren ir sobre seguro. Si su empresa comunica en un lenguaje correcto, se ganará la confianza de sus clientes y les convencerá más fácilmente de que consideren ofertas de los segmentos de precios más altos.

Textos descriptivos para productos económicos

Cuanto más económico sea un producto o servicio, más informal puede ser el lenguaje. No obstante, esto no quiere decir que se deba ignorar el corrector ortográfico o que los textos tengan que ser peores que si los hicieran traducir por Google Translate solo porque sus productos estén situados en un segmento de precios bajo.

La relación general entre la formalidad del lenguaje y el segmento de precios no tiene obligatoriamente por qué ser válida o tener la misma influencia en todas las comunidades lingüísticas. Al fin y al cabo, también depende de la percepción individual de cada uno.

Hay quienes quisieran hablar con el vendedor de igual a igual, como con un amigo, incluso si están comprando un coche caro. Otros por el contrario, valoran un lenguaje formal y distante, incluso en el caso de ofertas económicas.

Conocimiento previo de su público objetivo

El definir con precisión un público objetivo no solo es importante en relación al discurso. Si desea convencer con su texto a una clientela objetivo definida, esta tiene que poder entender perfectamente el texto y sentirse aludida.

En un texto profesional dirigido a sus compañeros, puede emplear una terminología completamente distinta que la utilizada en un texto para principiantes de área temática. También es importante si el idioma al que se ha de traducir es la lengua materna de su público objetivo.

Imagínese: usted desea informar simultáneamente a compañeros de diferentes países y el idioma común es el inglés. Aunque todos hablen inglés, para parte del personal no es su lengua materna. En este caso puede ser conveniente utilizar un inglés sencillo en la traducción para que llegue a todos por igual.

Más adaptación que traducción

Una palabra clave a este respecto es adaptación. Los traductores profesionales no traducen un texto simplemente de forma literal en las palabras correspondientes de otro idioma, sino que lo ajustan hasta cierto punto al público objetivo, es decir, lo adaptan.

En el ámbito del marketing no suele ser necesaria una traducción exacta, sino la redacción de un texto que produzca un efecto similar en el idioma de destino al que produce el texto original en el idioma de partida. En este sentido, es importante tener en cuenta el conocimiento previo de su público objetivo. En parte, es aconsejable explicar nuevamente en la traducción términos conocidos por el público de origen.

Por ejemplo en textos publicitarios de ofertas de viajes. El texto trata de un destino vacacional a España. Para hacer apetecible el viaje a sus clientes, usted describe un panorama maravilloso en el que sus clientes se ven tumbados bajo el sol y disfrutan de la singular oferta culinaria de España. Tapas, paella, turrón...

Hasta cierto punto, estas especialidades también son conocidas en otros países. En Italia, Portugal o Alemania por ejemplo, la mayoría de los términos no necesitan explicación. ¿Pero como será en el caso de viajeros potenciales de China o Corea? Para cautivar también a clientes de esos países con su reclamo, puede ser conveniente sacarlos de alguna manera de su orden de conocimiento y guiarlos por el camino correcto.

Reflexione previamente

Cada texto es diferente y, según el público objetivo y el producto o servicio, puede ser necesario un enfoque distinto para obtener la mejor respuesta posible por parte de los receptores. Por lo tanto, es importante formarse previamente una idea precisa del destinatario al que desea dirigirse. La correspondiente información también ayuda a sus traductores a redactar un texto que convenza a sus clientes de habla extranjera.

Y ¿Para quién está pensado su nuevo producto?