Limitación de la extensión del texto, un reto para la traducción

Espacio limitado

En nuestra labor cotidiana de traducción nos encontramos de cuando en cuando con el requisito de cuál puede ser la extensión máxima de una traducción.

Por un lado es comprensible, pues en la maquetación o en el navegador web existe un espacio disponible limitado. Por otro lado supone un inconveniente para la traducción, pues no es fácil redactar textos atractivos siguiendo reglas rígidas. Esto ya resulta difícil incluso al redactar el texto original.

Descubra los motivos de las diferentes extensiones de textos en los diferentes idiomas y la mejor manera de proceder en caso de contar con un espacio limitado.

Por qué los textos tienen una extensión diferente en los distintos idiomas

Al idioma inglés por lo general le basta con muy pocos caracteres, entre otros motivos, porque las palabras por separado son más cortas que en otros idiomas. No obstante, en el caso de las traducciones puede darse otra situación, pues cuando se traduce por ejemplo un enunciado del alemán al inglés, puede ocurrir que sea necesario recurrir a una oración subordinada en el idioma de destino para dar el necesario rodeo. En cambio, es característico del alemán la posibilidad de reunir tantas palabras como se deseen en una palabra compuesta larga; el inglés es más verbal en comparación y en consecuencia funciona menos con sustantivos, sino más bien con verbos. En función del idioma que sirva como texto de partida, surgen las consiguientes diferencias.

El francés y el italiano, al igual que el portugués, el español y el rumano, pertenecen a las lenguas románicas, que son una parte de las lenguas itálicas. En cambio, el alemán, el neerlandés, el inglés, el danés, el sueco y el noruego son lenguas germánicas. Por lo general, las estructuras sintácticas y las palabras presentan una mayor similitud entre ellas dentro de una misma familia lingüística que entre idiomas de familias lingüísticas diferentes.

En una traducción del neerlandés al francés, puede por tanto ocurrir, que la estructura sintáctica cambie completamente. Debido al distinto número de palabras y a una longitud diferente de estas, una traducción al francés puede muy bien resultar un 30% más larga que el correspondiente texto de partida.

En la traducción, las oraciones se pueden comprimir hasta cierto punto de una determinada manera. No obstante, en esto es importante destacar que por lo general resultan poco naturales. Mucho más genuino, y por lo tanto más atractivo para el público objetivo, es que un idioma pueda gozar de sus correspondientes rasgos característicos.

Por qué los tipos de texto especiales necesitan palabras más largas

Además de la estructura sintáctica, un factor decisivo para la extensión del texto es también la longitud de las distintas palabras. Esta depende del tipo de texto y, en última instancia, está siempre supeditada al grado de fidelidad o de libertad permitido a la traducción en relación al texto de partida.

De forma tendencial, en áreas temáticas menos específicas se emplean términos menos complejos y por tanto más cortos. En los textos especializados se encuentran en consecuencia palabras más largas. Una posible explicación para el hecho de que los términos de uso común son por lo general más cortos que los especializados podría ser el hecho de que se emplean con más frecuencia en la vida diaria y en la comunicación se requiere una cierta economía. Las palabras demasiado largas representan un coste de tiempo.

En el caso de las palabras compuestas en alemán, esto se aprecia claramente: cuanto más especial sea una palabra, más larga es. Si hay un libro sobre la mesa, este se puede denominar fácilmente con la palabra libro. Supongamos que no se trata de un libro cualquiera, sino de un libro de examen, más concretamente un libro de examen de mecánico. Este libro de examen no está pensado para todos los mecánicos, sino para mecánicos de maquinaria agrícola en concreto, o sea, que en realidad es un libro de examen de mecánico de maquinaria agrícola. Este es un ejemplo extremo que no utilizaría nadie en la comunicación diaria. Incluso en alemán es posible encontrar una transcripción más atractiva o una oración subordinada adecuada como alternativa. En los textos jurídicos, que deben ser especialmente específicos, la situación es distinta.

Espacio limitado en SEO, redes sociales, maquetación y otros

Partiendo de esta base, se podría simplemente asumir que los diferentes idiomas tienen diferentes extensiones y no darle más vueltas al asunto. En principio, da exactamente igual la extensión de un idioma siempre que haya suficiente espacio disponible. Pero el problema surge cuando hay requisitos de extensión concretos, como los que existen, entre otros, en los buscadores, la maquetaciones o los textos en redes sociales. En esos casos puede ocurrir que solo se muestre una parte del encabezamiento porque se haya excedido la extensión máxima representable. En las metadescripciones se debe prestar especial atención, pues según la estructura sintáctica, puede ocurrir que las palabras más importantes no queden al principio y por lo tanto no se muestren.

En ocasiones, los requisitos de extensión no se pueden evitar, pero una limitación del número de caracteres tiene un efecto negativo en el idioma. El contenido se comprime en pocas palabras cortas, lo que va en detrimento de la estética. Una oración de estas características ya no resulta atractiva. En cualquier caso, la corrección lingüística no debe preocuparle, pues una agencia de traducción no produce textos incorrectos.

Conclusión: No se debe agotar el espacio máximo ya en el texto de partida

Al realizar su trabajo, los traductores no pueden simplemente omitir contenidos del texto de partida. Por otro lado, a veces, y debido a la naturaleza del idioma correspondiente, no es posible encontrar enunciados más cortos. En cualquier caso, lo ideal es que no haya en principio ninguna limitación de extensión para la traducción.

En caso de que sea inevitable una limitación, por ejemplo en buscadores, textos de redes sociales, o en una maquetación que solo ofrece un espacio limitado para el texto, procure que el espacio máximo no quede agotado ya en el texto de partida. Pues una traducción es en la mayoría de los casos más larga que el original. Concretamente, tomando el inglés y alemán como lenguas de partida, es prácticamente imposible evitar que la traducción sea más larga.

Pero, ¿qué idiomas son los más largos? Descubra más sobre el tema en nuestra próxima entrada del blog...